
JesúsMiTesoro
- Breviario
- Reflexiones Padre Felipe Santos Campaña SDB
- Betania.es
- Homilia.org
- Caminando con Jesús
- Fondos de Pantall
- Los Heraldos del Evangelio
- Apostolado San José
- Catecismo PDF
- Santoral
- BibliaCatólica
- Corazones.org
- Oración y Liturgia
- Rosario con audio
- Mariología
- webcatolicodejavier
- Motivaciones
- Himnos
- Salmos
- Oración
- Santa Sede
- Catholic.net
- Religión en libertad
- P.Eusebio Gómez Navarro
- Oraciones
- Evangelio
24 jun 2020
Jaculatoria

Etiquetas:
Jaculatorias
Santo Evangelio 24 de junio 2020
Día litúrgico: 24 de Junio: El Nacimiento de san Juan Bautista
Texto del Evangelio (Lc 1,57-66.80): Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz, y tuvo un hijo (…). Y sucedió que al octavo día fueron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, pero su madre, tomando la palabra, dijo: «No; se ha de llamar Juan» (…). El niño crecía y su espíritu se fortalecía; vivió en los desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.
El Nacimiento de san Juan Bautista (elegidos por Dios)
Rev. D. Joan MARTÍNEZ Porcel
(Barcelona, España)
Hoy celebramos el nacimiento del Bautista. San Juan es un hombre de grandes contrastes: vive el silencio del desierto, pero desde allí mueve las masas; es humilde para reconocer que él tan sólo es la voz —no la Palabra— pero es capaz de acusar y denunciar las injusticias incluso a los mismos reyes. Silencioso y humilde, es también valiente y decidido hasta derramar su sangre.
¡Juan Bautista es un gran hombre! Quizás el secreto de su grandeza está en su conciencia de saberse elegido por Dios. Toda su niñez y juventud estuvo marcada por la conciencia de su misión: dar testimonio; y lo hace bautizando a Cristo en el Jordán, preparando para el Señor un pueblo bien dispuesto y, al final de su vida, derramando su sangre en favor de la verdad.
—Todos nosotros, por el bautismo, hemos sido elegidos y enviados a dar testimonio del Señor. En un ambiente de indiferencia, san Juan es modelo y ayuda para nosotros.
Etiquetas:
Evangelio
El Nacimiento de san Juan Bautista (elegidos por Dios)

El Nacimiento de san Juan Bautista (elegidos por Dios)
Rev. D. Joan MARTÍNEZ Porcel
(Barcelona, España)
Hoy celebramos el nacimiento del Bautista. San Juan es un hombre de grandes contrastes: vive el silencio del desierto, pero desde allí mueve las masas; es humilde para reconocer que él tan sólo es la voz —no la Palabra— pero es capaz de acusar y denunciar las injusticias incluso a los mismos reyes. Silencioso y humilde, es también valiente y decidido hasta derramar su sangre.
¡Juan Bautista es un gran hombre! Quizás el secreto de su grandeza está en su conciencia de saberse elegido por Dios. Toda su niñez y juventud estuvo marcada por la conciencia de su misión: dar testimonio; y lo hace bautizando a Cristo en el Jordán, preparando para el Señor un pueblo bien dispuesto y, al final de su vida, derramando su sangre en favor de la verdad.
—Todos nosotros, por el bautismo, hemos sido elegidos y enviados a dar testimonio del Señor. En un ambiente de indiferencia, san Juan es modelo y ayuda para nosotros.
Etiquetas:
Reflexiones Evangelio del día
23 jun 2020
Santo Evangelio 23 de junio 2020

Día litúrgico: Martes XII del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 7,6.12-14): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen (…)».
Liturgia: "Sancta sancte tractanda"
REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)
Hoy el Señor es tajante: "las cosas santas hay que tratarlas santamente" ("Sancta sancte tractanda", decían los clásicos). ¡Necesitamos una nueva educación litúrgica! En la Iglesia Católica el culto es peculiar y santo: es "liturgia", es decir, acción de Cristo en nosotros y con nosotros (es Jesucristo quien me alimenta con su Cuerpo en la Comunión, etc.). Hemos de recibir con delicadeza este actuar de Dios mismo.
La liturgia es "obra de Dios", donde Él mismo actúa primero y nosotros somos redimidos con su acción. Debemos disponernos mediante una actitud orante, con disciplina, paz (¡sin prisas!) y reverencia: ¡estamos a la vista de Dios! Debemos ser gratos a los ojos divinos incluso en la postura del cuerpo y en la emisión de la voz (el respetuoso tiende a rezar con la palabra "tímida", porque Dios no necesita ser despertado a gritos).
—Jesús, despiértame una comprensión íntima hacia lo sagrado y haz que me sienta atraído hacia Ti. ¡Todo lo demás es secundario!
Ecología: la creación como un don que nos ha sido encomendado
REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)
Hoy recordamos que el mundo no existe por sí mismo; proviene del Espíritu Creador de Dios, de la Palabra Creadora de Dios. Por eso refleja también la sabiduría de Dios. La creación, en su amplitud y en la lógica omnicomprensiva de sus leyes, permite vislumbrar algo del Espíritu Creador de Dios. Nos invita al temor reverencial.
Quien, como cristiano, cree en el Espíritu Creador es consciente de que no podemos usar el mundo y abusar de él y de la materia como si se tratara simplemente de un material para nuestro obrar y querer. Debemos considerar la creación como un don que nos ha sido encomendado, no para destruirlo, sino para convertirlo en el jardín de Dios y así también en un jardín del hombre.
—Frente a las múltiples formas de abuso de la tierra que constatamos, escuchamos casi el gemido de la creación, del que habla san Pablo (cf. Rm 8,22); comenzamos a comprender las palabras del Apóstol, es decir, que la creación espera con impaciencia la revelación de los hijos de Dios, para ser libre y alcanzar su esplendor.
Etiquetas:
Evangelio
Jaculatoria

Etiquetas:
Jaculatorias
Liturgia: "Sancta sancte tractanda"

Liturgia: "Sancta sancte tractanda"
REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)
Hoy el Señor es tajante: "las cosas santas hay que tratarlas santamente" ("Sancta sancte tractanda", decían los clásicos). ¡Necesitamos una nueva educación litúrgica! En la Iglesia Católica el culto es peculiar y santo: es "liturgia", es decir, acción de Cristo en nosotros y con nosotros (es Jesucristo quien me alimenta con su Cuerpo en la Comunión, etc.). Hemos de recibir con delicadeza este actuar de Dios mismo.
La liturgia es "obra de Dios", donde Él mismo actúa primero y nosotros somos redimidos con su acción. Debemos disponernos mediante una actitud orante, con disciplina, paz (¡sin prisas!) y reverencia: ¡estamos a la vista de Dios! Debemos ser gratos a los ojos divinos incluso en la postura del cuerpo y en la emisión de la voz (el respetuoso tiende a rezar con la palabra "tímida", porque Dios no necesita ser despertado a gritos).
—Jesús, despiértame una comprensión íntima hacia lo sagrado y haz que me sienta atraído hacia Ti. ¡Todo lo demás es secundario!
Etiquetas:
Reflexiones Evangelio del día
22 jun 2020
Santo Evangelio 22 de junio 2020

Día litúrgico: Lunes XII del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 7,1-5): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzguéis seréis juzgados, y con la medida con que midáis se os medirá (…)».
Fraternidad: "juzgar" con la mirada de Cristo
Rev. D. Antoni CAROL i Hostench
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)
Hoy Jesucristo, como maestro, nos pide que ayudemos a los demás, y que lo hagamos con humildad, dando buen ejemplo y evitando el "juicio crítico". A veces "conocemos" los defectos en los demás y no "reconocemos" los nuestros; o exigimos lo que ni nosotros hacemos. El Señor nos advierte del peligro de la hipocresía y nos pide la sinceridad con nosotros mismos.
Amar a una persona es desear su mejora, su progreso. Para ello, con frecuencia debemos ver, juzgar y evaluar. Pero, ¿cómo hacerlo en positivo? El secreto es doble. Primero, el buen ejemplo propio, que anima a quienes nos rodean. Segundo, juzgar con la mirada de Cristo: con la Verdad por delante y acompañando con la misericordia. Eso es fraternidad.
—Jesús, deseo ocuparme de los míos como tú lo haces con nosotros. Te veo aceptando y disculpando a María Magdalena; te veo recogiendo y llevándote al cielo a Dimas, el buen ladrón. ¡Ayúdame a ayudar!
Etiquetas:
Evangelio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
