10 ago 2019

Santo Evangelio 10 de agosto 2019



Lectura del santo evangelio según san Juan (12,24-26):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.»


San Lorenzo, diácono y mártir (+Roma, 258)

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) 
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, san Lorenzo, diácono y mártir, emerge como un exponente de la acción caritativa vivida por la Iglesia desde sus orígenes. A él, como responsable de la asistencia a los pobres de Roma, tras ser apresados sus compañeros y el Papa Sixto, se le concedió un tiempo para recoger los tesoros de la Iglesia y entregarlos a las autoridades. Lorenzo distribuyó el dinero disponible a los pobres y luego los presentó a las autoridades como el verdadero tesoro de la Iglesia.

La Iglesia no es una ONG. Su actividad caritativa debe fundarse, principalmente, sobre la experiencia de un encuentro personal con Cristo, cuyo amor ha tocado el corazón del creyente, suscitando en él el amor por el prójimo. San Lorenzo siguió esta senda hasta las últimas consecuencias, aceptando libremente el martirio, en una prueba suprema de fe y caridad. 

Señor, por intercesión de san Lorenzo te pedimos que inflames nuestro corazón para ser capaces de amar como tú nos has amado, llevando por todos la cruz de cada día.

La Depresión, Algo Que Debemos Prevenir

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La Depresión, Algo Que Debemos Prevenir 

Autor: Mons. Rómulo Emiliani, c.m.f.


La depresión es algo muy serio y triste. Para vencerla hay que asimilar bien los golpes de la vida, sabiendo que algunos son inevitables, ya que en la vida todo es lucha y superación. Debemos reconocer que nada es perfecto, sólo Dios, y admitir un margen de error y contrariedades en nuestros planes. Aprenda a estar preparado para esos golpes de la vida y no sea perfeccionista. Usted es un ser humano que puede cometer errores y, de hecho, lo hace.

Tenga siempre ilusiones y metas, tenga siempre razones para vivir. Uno de los medios más fáciles para caer en depresión es el de no tener razones profundas para vivir, encontrar la vida vacía, sin contenido. Hay que tener ilusiones y cultivar sueños, al igual que proponerse metas y luchar por ellas.

Si usted se ha propuesto ser feliz y positivo, ayudando más a los demás, agradando siempre a Dios, cultivando muchas ilusiones y metas, usted va a experimentar entusiasmo, alegría de vivir, deseo de tener una vida más larga y estará siempre más animado. ¿Por qué? Porque tiene motivos grandes para vivir.

Hay que mantenerse siempre ocupado. Usted está hecho para el trabajo, está equipado - y muy bien - para construir un mundo mejor; no para pasar mucho tiempo sin hacer nada, ya que eso frustra y, por lo tanto, deprime.

Perdone siempre a los que lo han ofendido, nunca guarde rencor o resentimientos. Debe liberarse de todo odio; si no, la persona que lo ofendió se convierte en su obsesión. Usted se deprime si esa persona triunfa y si ella fracasa, se alegra con una satisfacción morbosa que al final lo llevarán a la frustración y remordimiento de conciencia. Por eso, es importante perdonar y olvidar la ofensa. El deseo de venganza que acompaña al odio envilece. Perdone y evitará la depresión.

Haga ejercicios físicos. El ejercicio estimula al organismo a funcionar mejor y esto influye en la mente, relaja los nervios y levanta el ánimo.

Todos llevamos dentro de nuestro ser un niño, el niño que fuimos y permanece, por cuanto lo vivido queda siempre. De allí que es muy importante participar en juegos deportivos o de mesa que ayudan a expandir ese deseo de diversión sana que le dan rienda suelta a su inventiva y creatividad.

Oiga música, sobre todo música instrumental, que es un excelente medio terapéutico para aliviar tensiones y levantar el ánimo. También el canto le levantará el ánimo y calmará los nervios.

En los momentos difíciles busque buena compañía, personas con las que sea posible conversar y desahogarse. Tienen que ser personas que merezcan toda su confianza, que sean maduras, que lo escuchen y sepan aconsejarlo y animarlo.

Dios siempre está dispuesto a escucharle y animarle. Él es quien mejor puede escucharlo, es Él quien más lo conoce, es Él quien más puede resolver sus problemas.

La palabra de Dios contiene todos los elementos necesarios para producir en usted grandeza, alegría y entusiasmo. Si todos los días lee las Escrituras y va apuntando esas frases que más le impacten, poco a poco irá notando un crecimiento en la fe, más seguridad y más fortaleza. Las Escrituras contienen sabiduría y poder en el espíritu, pues son inspiradas por Dios. Conviértase en un lector de la Palabra, lea la Palabra de Dios y esto, estamos seguros, lo ayudará a vencer la depresión. Y recuerde, ¡con Dios, usted será invencible !

9 ago 2019

Santo Evangelio 9 de agosto 2019



Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,24-28):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? ¿O qué podrá dar para recobrarla? Porque el Hijo del hombre vendrá entre sus ángeles, con la gloria de su Padre, y entonces pagará a cada uno según su conducta. Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin antes haber visto llegar al Hijo del hombre con majestad.»

El hombre no es un ser "arrojado" al mundo por azar

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) 
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy Jesús formula una pregunta clave: "¿Qué puede dar el hombre a cambio de su vida?". Respuesta: nada que no sea dar la misma vida a Dios. Esto supone que nadie existe por casualidad: el hombre no es un ser "arrojado" al mundo por azar, sino que fuimos creados porque Dios ya nos conocía y nos amaba. 

A la vida de cada hombre le precede un conocimiento, una idea y un amor, que constituyen el fundamento de nuestra existencia. La creación se ha hecho para abrir un espacio en el que poder responder al amor de Dios. El cosmos no fue creado para que hubiera multitud de astros y tantas otras cosas más, sino para que hubiera un lugar para la "alianza", para el "sí" del amor entre Dios y el hombre que le responde. 

—Señor, mi libertad y tu Cruz están en mi respuesta: sin libertad mi respuesta no sería de amor; sin la Cruz no sería respuesta adecuada para seguirte. 

La depresión

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La depresión

Autor: Mons. Rómulo Emiliani, c.m.f.


La depresión es uno de los problemas más grandes que encontramos, una de las enfermedades psicológicas más comunes y que más estragos está haciendo en el siglo XXI. El vacío del hombre, el no encontrarle sentido a las cosas, a la vida, a lo que hace, unido a las prisas, a los nervios, al luchar denodadamente por surgir, por tener una economía segura y a esas excesivas preocupaciones que vienen y azotan en esta vida moderna, está llevando a los seres humanos al borde del colapso nervioso, a la ruina de la depresión. 

La depresión puede ser el signo, el timbre de alarma de un vacío existencial en el hombre actual. La señal de que algo grave está pasando en el yo interior. Paradójicamente lo triste de esta enfermedad es que parece un refugio seguro contra lo anterior, un ámbito interior en que desea situarse para buscar amparo ante toda esta problemática moderna. 

Uno puede acostumbrarse a buscar ese refugio como si fuera una droga y meterse allí cada vez que vengan los problemas fuertes. Lo cierto es que es fácil encontrarse con deprimidos en cualquier parte y lugar. Su rostro inexpresivo o triste, su aspecto exterior descuidado, su inactividad, su indiferencia por todo, su hundimiento psíquico, su estado de inercia, nos muestra a un ser humano derrotado, presa fácil de las drogas sean lícitas o ilícitas de los medios de diversión. Sin entusiasmo por la vida, son personas que encuentran mil argumentos para estar como están, ven el lado negro de la vida con mucha facilidad y sobre eso montan justificaciones para permanecer como están. 

El deprimido causa en su ambiente problemas, ya que sus relaciones interpersonales son muy débiles, muy pobres. Causa problemas, porque angustia a sus seres queridos. Preocupa a todo el mundo y provoca lástima o ira. Y así acentúa su estado. 

Algunos de los síntomas que pueden presentarse en la persona deprimida son los siguientes: 

a.- Se convierte en un autómata en su trabajo, hace las cosas por hacerlas, sin vida, sin entusiasmo, de manera mecánica. 

b.- Se contenta con hacer lo mínimo. 

c.- Se vuelve irascible como protesta a su situación. 

d.- Puede caer en un llorar continuamente, sintiéndose alternativamente mejor o peor. Puede pasar largas horas durmiendo o quedarse en la cama o en una silla horas de horas. 

e.- Se auto desprecia satisfaciéndose al contemplar su propia ruina. 

f.- Se vuelve triste. Nada le da alegría. 

g.- Se siente sin vigor ni energía. 

h.- Está estancado en un presente sin realización por lo cual pierde sus ideales. 

El que padece de depresión siente en el fondo un deseo de destruirse, de acabarse; ya no quiere luchar, pues se declaró a sí mismo derrotado; ya se declaró haber perdido la batalla por la vida. Todo lo ve gris, negativo, sin solución. 

Las causas de la depresión pueden ser de diferente naturaleza; algunas bastante pasajeras, otras de un carácter más permanente: 

a.- La depresión puede ser causada por algún golpe fuerte en la vida, una pérdida irreparable, por ejemplo: la muerte de un ser querido, un negocio que salió mal, un fracaso muy grande, una desilusión muy fuerte o algún hecho del pasado no solucionado emocionalmente que resurge y provoca complejo de culpa, rechazo a uno mismo, complejo de inferioridad. 

b.- Puede ser producida por hechos negativos que se acumulan sin que les dé soluciones. 

c.- Un cambio de edad, el llegar sin preparación a una edad avanzada; el sentirse inútil, inservible. 

d.- Agotamiento nervioso y mental. 

e.- Hipersensibilidad, autocompasión, egoísmo. 

f.- Una enfermedad física. 

Pero toda depresión tiene como base una frustración de no alcanzar las metas propuestas, de no realizarse, de sentirse solo. Hay modos de combatir la depresión, muchos de ellos relacionados con el arte de aprender a vivir. 

Si el hombre se llena de Dios, sigue las enseñanzas de Cristo, vive su fe, encontrará su sentido de ser, de vivir en esta vida. Esto lo ayudará a superar sus estados depresivos, ya que en todo momento y lugar Dios lo busca para demostrarle su amor. ¡Recuerde siempre que con Dios, usted es invencible

8 ago 2019

Santo Evangelio 8 de agosto 2019



Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,13-23):

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo.Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.»Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías. Desde entonces empezó Jesús a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día.Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no puede pasarte.»Jesús se volvió y dijo a Pedro: «Quítate de mi vista, Satanás, que me haces tropezar; tú piensas como los hombres, no como Dios.»

Palabra del Señor



El "primado" del Papa

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench 
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy Cristo pregunta acerca de lo que el ambiente dice de Él. Entre los Apóstoles, Simón Pedro se avanza e, inspirado por Dios, confiesa la divinidad de Jesús. El Señor, expresándose en primera persona, le confiere el "primado" de su Iglesia: le transfiere de modo "particular" y "singular" la "potestad de las llaves".

Jesús fundó una "comunidad de fe". Su misión es continuar la salvación, mediante los sacramentos y la predicación de la Palabra de Dios. Es razonable que Jesucristo otorgara a la Iglesia una figura —el Papa— que, con su misión, garantizase establemente la pureza de la fe, defendiéndola de las modas de turno. Si ya entonces se daba tal variedad de opiniones sobre Jesucristo, ¿qué ocurriría ahora, 21 siglos después, si no existiera la figura del Papa —sucesor de Pedro—, asistido infaliblemente por Dios?

—Señor, gracias porque siempre nos sostienes en la fe por medio del servicio de tu Vicario, el Papa. ¡Asístele para que nunca desfallezca!

Joven, ¡Cuidado con la droga!

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Joven, ¡Cuidado con la droga!

Autor: Mons. Rómulo Emiliani, c.m.f.


Fíjate muchacho lo que pasa con la gente que se mete en esto de la droga. Conozco a un joven que ahora tiene 23 años. Empezó con marihuana en el colegio, primero como diversión y por curiosidad y luego rápidamente cogió el hábito. Pasó a la cocaína y actualmente es un adicto radical internado dos veces en el psiquiátrico y una vez detenido. Es un problema para sí mismo, para sus padres y tiene su futuro en un hilo. Él quiere salir de esto y no puede. Está en una lucha terrible. Otra muchacha metida en la drogadicción prácticamente ha caído en la prostitución para mantener el vicio. Y si vieras, son miles y miles los casos en todos nuestros países. Es, desgraciadamente, muchas veces un viaje sin retorno. El cuerpo, el cerebro, la mente, todo se va condicionando, habituando a esto. Se produce una "sed" violenta que sólo se apaga con la consumición de la droga.

Muchas veces para pagar el consumo hay que robar y hasta matar. Los asaltos, los robos de toda clase se han multiplicado en los últimos años y una de las causas es el incremento de la drogadicción. Un joven drogadicto ha dejado casi en la ruina a su familia robando de todo para consumirla. Desde la máquina de coser de la mamá, caja de herramientas del papá, dinero de las carteras, hasta falsificar la firma de la chequera y empeñar las joyas de sus familiares, todo para poder comprar la droga. Y no es un mal muchacho. Sufre terriblemente por esto, pero es tal la esclavitud en la que está que no encuentra salida. Claro, hay una salida. Someterse a una desintoxicación en una clínica o un hospital, aceptar una terapia médica y psiquiátrica. Dejarse conducir por estos profesionales y tener un auxilio espiritual profundo, llenarse del Espíritu del Señor y luego ingresar en grupos de Narcóticos Anónimos que ayudan mucho o acudir a la Cruz Blanca que está haciendo un bien increíble. Todo eso ayuda y es muy bueno.

Pero es mejor prevenir que curar. Por eso, joven, cuídate. Recuerda que tú tienes el derecho de elegir tu modo de vivir y tienes solamente una vida. Cuídala. Tu responsabilidad es decir NO a la droga. Que alguien te la ofrece di: "No gracias, conozco el peligro que la droga ofrece para mí. Me siento bien sin ella". Te pueden seguir presionando. Debes estar preparado. Pueden aparecer como burlones o amenazantes. Di: "No, no quiero". Muestra tu fortaleza y tu personalidad. Si insisten, sé fuerte, di con más énfasis: "¡No, no hay caso! ¡No me da la gana!" Y busca otra clase de amigo. Sal del ambiente donde se consume. Sal pronto. Busca amigos sanos, que no consuman droga. Es por tu bien, por tu futuro, por tu felicidad. Y recuerda, si tienes a Dios en tu corazón, si oras con frecuencia, si asistes a grupos de jóvenes cristianos, si buscas el apoyo de Señor, ¡CON ÉL, SERÁS INVENCIBLE!


7 ago 2019

Santo Evangelio 7 de agosto 2019



Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (15,21-28):

En aquel tiempo, Jesús se marchó y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: «Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo.» Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: «Atiéndela, que viene detrás gritando.» Él les contestó: «Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel.» Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió: «Señor, socórreme.» Él le contestó: «No está bien echar a los perros el pan de los hijos.» Pero ella repuso: «Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos.» Jesús le respondió: «Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas.» En aquel momento quedó curada su hija.

Palabra del Señor


"¿Qué es la verdad?"

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) 
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy debemos aprender de la actitud de esa mujer cananea, es decir, no judía: se postra ante la Verdad. "¿Qué es la verdad"?, expresado en un tono despectivo, es lo que escuchó Jesús mientras se le juzgaba injustamente. La cananea, en cambio, se inclinó ante la Verdad no solo físicamente, sino también intelectualmente: "Es verdad, Señor", afirmó.

El Ser de Dios es lo más verdadero: es lo eterno, el origen y el fundamento de todo. Y Cristo es la imagen encarnada de esa Verdad, el espejo en el que nosotros podemos contemplarla. Jesucristo no dijo "Yo soy la costumbre", sino "Yo soy la Verdad". Cristo no sanciona simplemente la costumbre; al contrario, Él nos arranca de las costumbres ("todos lo hacen…", solemos aducir). Él desea que las abandonemos y nos exige que busquemos la verdad, lo que nos introduce en la realidad del Creador, de nuestro propio ser. 

Jesús, Enséñanos a Orar

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Jesús, Enséñanos a Orar

Autor: Mons. Rómulo Emiliani, c.m.f.



Cristo tuvo una vida de oración intensa. En el Evangelio aparecen detalles lindos sobre la oración de Jesucristo. Por las noches se retiraba a orar largos ratos y durante el día cuando iban de pueblo en pueblo, Cristo alababa a su padre con sus apóstoles recitando o cantando los salmos. 

¿Qué es oración? Oración es conversar con Dios, alabarlo y darle gracias, es entablar un diálogo profundo de amor con el Señor. Usted nunca será una persona feliz si no ora, ni tendrá paz si no mantiene una vida de contacto permanente con Dios. El que no ora no permite que la fuerza y el poder del espíritu realicen cosas grandes y maravillosas. Si usted no ora en definitiva su vida se va secando. 

Los discípulos oraban imitando al maestro, alabando al padre, pidiendo y dando gracias. Un día se le ocurrió a uno de ellos pedirle a Jesús que les enseñara a orar. Jesús les enseñó el Padre Nuestro, (Mt. 6,9) Veamos qué significa el Padre Nuestro. 

"Padre Nuestro que estás en el cielo": Es padre nuestro, padre de los buenos y de los malos, padre de los santos y de los pecadores, padre de los creyentes y de los no creyentes. Papá nuestro que significa que todos somos hermanos porque tenemos un padre en común. 

"Padre que estás en el cielo": La expresión "estás en el cielo" significa lugar de dominio, eres el soberano, y el Rey. El cristiano no puede ser idólatra. Sólo tenemos un Dios. 

"Santificado sea tu nombre": Significa que si yo soy hijo de Dios quiero por mis obras glorificar su nombre porque el hijo honra a su padre y a su madre, siendo una persona íntegra. Santificado sea tu nombre significa que nuestras obras siempre glorifiquen el nombre de Dios. 

"Venga tu reino": ¿Qué significa reino bíblicamente? Significa ambiente de fraternidad, de justicia, de paz; que a nadie le falte el pan de cada día, que todos seamos generosos. Reino de Dios ven ya a nuestro mundo, que nos amemos, que todos tengamos las mismas oportunidades. Nuestro reto es hacer que aquí en la tierra el reino de Dios se haga realidad, y para eso tenemos que pedir y actuar. La oración auténtica va acompañada de acción. 

"Que se haga tu voluntad así en la tierra como en el cielo": Tierra es todo lo temporal, es todo lo material y cielo significa divinidad, espiritualidad. Señor que se haga tu voluntad en las cosas que hago todos los días en mi oficina, en mi casa, en el parque, en el negocio como también quiero hacer tu voluntad cuando voy a misa y cuando rezo. 

"Danos hoy Señor Nuestro Pan de cada día": Esto es que no nos falte el pan material por supuesto, pero que nos nos falte el pan del amor, el pan de la presencia de Dios porque si buscamos cumplir las cosas del reino lo demás nos vendrá por añadidura. El hombre es hombre cuando actúa en la tierra pero siempre mirando el cielo, pidiéndole al señor y actuando en nombre de El, y transformando la historia para que el reino de Dios se haga realidad. ¡Qué hermoso es comer a Cristo en la Eucaristía"! Y dice Jesús "Quien me coma no tendrá hambre, quien me coma tendrá la vida eterna". 

También en este texto se puede aplicar la expresión hoy a algo muy sabio. Dice Jesús que tenemos que preocuparnos por el día de hoy. Pero hay gente preocupada por tener y almacenar fortuna como si fueran a vivir 10,000 años olvidándose del amor. El hoy en definitiva es lo único que tenemos. 

"Perdónanos nuestras ofensas": ¿Quién no ha ofendido a Dios hasta siete veces en un día?; aún el más santo. ¿Quién no tiene un mal pensamiento, un mal deseo o un arranque de ira o un acto de egoísmo? ¿Quién no tiene algún pecado de omisión? Señor perdónanos nuestras ofensas. Dios te perdona si tu te arrepientes y si tu perdonas. 

"No nos dejes caer en la tentación". Hasta Jesús tuvo tentaciones. Los cristianos siempre seremos tentados. Lo que pedimos al Señor es que nos dé fuerza y poder en el espíritu para no caer en la tentación, pero si usted confía solamente en sus fuerzas se cae. Y la última parte: "Líbranos del maligno" o sea líbranos del diablo. 

Pues bien Jesús nos ama, Jesús nos quiere y ¡con EL SOMOS INVENCIBLES


6 ago 2019

Santo Evangelio 6 de agosto 2019



Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (17,1-9):

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» 

Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.» 

Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.» 

Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. 

Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»

El Cielo

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench 
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy meditando la Transfiguración, intuimos la situación del hombre en el Cielo. Es maravilloso comprobar que, sólo con ver el Cuerpo de Cristo en estado glorioso, Pedro se siente plenamente feliz: no echa en falta nada más. 

“Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”: la reacción de Pedro muestra el dinamismo más auténtico del amor: él ya no piensa en su propia comodidad; él quiere retener aquella situación de profunda felicidad, procurando el bien de los otros. Es la manifestación más clara del verdadero amor: soy feliz porque te hago feliz; soy feliz entregándome a tu felicidad. Simón, sólo con ver a Moisés y a Elías, no solamente los conoce al instante, sino que también los ama inmediatamente (piensa en hacer una tienda para cada uno de ellos). 

—San Pedro, Papa (el primero de la Iglesia), pero pescador, expresa este amor de una manera sencilla; santa Teresa de Jesús, monja, pero Doctora (de la Iglesia) expresó la lógica del amor de manera profunda: “El contento de contentar al otro excede a mi contento”.

Hay que Alabar al Señor

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Hay que Alabar al Señor

Autor: Mons. Rómulo Emiliani, c.m.f.


En este Mensaje al Corazón le exhortamos que si quiere ser feliz debe aprender a orar. Orar es alabar Dios, darle gracias, pedirle con fe, es escucharlo. El Señor tiene tanto que decirnos. Y la oración es fundamental para que usted sienta poder en el espíritu y paz en su alma. Dedique tiempo a la oración personal todos los días. 

Hoy nos vamos a referir a la oración de alabanza que nos hablan los salmos. Cuando oramos por medio de la alabanza agradamos a Dios. La alabanza refleja la grandeza de Dios y los salmos son una declamación de los atributos del Señor. Concéntrese en la bondad de Dios y alábelo. 

Albamos a Dios cuando recordamos sus obras. El salmista contempla la creación, la historia y recuerda los milagros pasados, lo cual fortalece la confianza del creyente en la actualidad. Alabar a Dios es maravilloso; perdemos bendiciones por no hacerlo. Hay que alabarlo por su grandeza, por su poder, por lo que ha hecho en nuestras vidas con nuestras familias. El tiene para nosotros su ayuda, sus planes, su amistad siempre y cuando lo queramos en nuestra vida. 

Orar no es sólo comunicarnos con Dios y darle gracias, sino también pedir por las necesidades del mundo, por nuestro país, y por los dirigentes políticos. El poder de la oración puede cambiar el curso entero de la historia; tenemos poder de atar a satanás. La oración puede mover montañas, permite la paz, el progreso, la concordia, la armonía si lo hacemos con fe. 

Ore por los niños y los jóvenes. En nuestro mundo hay muchas influencias malas. Hay que orar para que Dios convierta a los que promueven el ateísmo, la inmoralidad, la corrupción, el paganismo y por los movimientos de Iglesia. En vez de criticar tome conciencia que los apostolados de Iglesia están hechos para convertir y transformar la historia. Están en constante lucha contra las tinieblas y necesitan mucha oración. Ore por ellos. 

Tenemos que orar para que Dios aleje a los jóvenes de la inmoralidad, por los hogares de nuestra nación ya que hay aumento en el número de divorcios. Según va el hogar así va la nación. 

Dios por medio de Jesucristo cambia el destino del hombre pecaminoso, el Evangelio da la nota a la esperanza. 

Los cristianos de cara larga no atraen a nadie. Hacen que la gente huya. Debemos dar gracias a Dios por su presencia en nuestras almas porque en Cristo estamos siendo resucitados. 

Alabando al Señor brotará más la alegría en nuestras vidas. 

El Salmista contempla la creación y dice: "Los cielos cantan la gloria de Dios" (salmo 19) y el salmo 8: "Cuando veo tu cielo obra de tus manos la luna y las estrellas que tu has creado". Que hermoso saber que todo lo creado fue para nosotros! Se ha preguntado usted alguna vez por qué Dios hizo el mundo tan grande, tan impresionante, tan maravillosa creación? Uno de los motivos es para que consideremos algo de su inmensidad y nos demos cuenta que un Dios pequeñito no pudo hacer eso y realicemos que es un Dios grande, infinito, y que nos ama. 

Seamos agradecidos siempre. porque Jesucristo murió por nuestros pecados y por medio de la fe en su misericordia podemos obtener el perdón si nos arrepentimos. 

Muchas cosas que hacen la vida difícil son resultado de la maldad humana: la guerra, la injusticia. Demos gracias a Dios que a pesar de estas cosas, se nos reflejará en bien conforme a sus propósitos para darnos bendiciones si abrimos el corazón a El somos optimistas y tenemos una mente positiva. 

No seamos pesimistas, demos gracias a Dios por todo. El Señor nos ama, Dios nos bendice, y no se olvide que CON DIOS SOMOS INVENCIBLES. 


5 ago 2019

Santo Evangelio 5 de agosto 2019



Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,13-21):

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer.» Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.» Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces.» Les dijo: «Traédmelos.» Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.



Creerse autosuficiente ha inducido al hombre a confundir la felicidad con formas inmanentes de bienestar material

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) 
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, a veces, el hombre moderno tiene la errónea convicción de ser el único autor de sí mismo, de su vida y de la sociedad. Es una presunción fruto de la cerrazón egoísta en sí mismo, que procede del pecado de los orígenes. Creerse autosuficiente ha inducido al hombre a confundir la felicidad y la salvación con formas inmanentes de bienestar material y de actuación social.

El desarrollo económico, social y político necesita, si quiere ser auténticamente humano, dar espacio al principio de gratuidad como expresión de fraternidad. La economía y las finanzas, al ser instrumentos, pueden ser mal utilizados cuando quien los gestiona tiene sólo referencias egoístas. La doctrina social de la Iglesia sostiene que se pueden vivir relaciones auténticamente humanas, de amistad y de sociabilidad, de solidaridad y de reciprocidad, también dentro de la actividad económica y no solamente fuera o “después” de ella. 

—La vida económica debe ser comprendida como una realidad de múltiples dimensiones: en todas ellas debe haber respeto a la reciprocidad fraterna.

El Camino para llegar a la Vida Verdadera




EL CAMINO PARA LLEGAR A LA VIDA VERDADERA

Cristo en persona es el camino, por esto dice: Yo soy el camino. Lo cual tiene una explicación muy verdadera, ya que por medio de él tenemos acceso al Padre.

Mas, como este camino no dista de su término, sino que está unido a él, añade: La verdad y la vida; y, así, él mismo es a la vez el camino y su término. Es el camino según su humanidad, el término según su divinidad. En este sentido, en cuanto hombre, dice: Yo soy el camino; en cuanto Dios, añade: La verdad y la vida, dos expresiones que indican adecuadamente el término de este camino.

Efectivamente, el término de este camino es la satisfacción del deseo humano, y el hombre desea principalmente dos cosas: en primer lugar el conocimiento de la verdad, lo cual es algo específico suyo; en segundo lugar la prolongación de su existencia, lo cual le es común con los demás seres. Ahora bien, Cristo es el camino para llegar al conocimiento de la verdad, con todo y que él mismo en persona es la verdad: Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad. Cristo es asimismo el camino para llegar a la vida, con todo y que él mismo en persona es la vida: Me enseñarás el sendero de la vida.

Por esto el evangelista identifica el término de este camino con las nociones de verdad y vida, que ya antes ha aplicado a Cristo. En primer lugar, afirma que él es la vida, al decir que él era la fuente de la vida; en segundo lugar, afirma que es la verdad, cuando dice que era la luz para los hombres, ya que luz y verdad significan lo mismo.

Si buscas, pues, por donde has de ir, acoge en ti a Cristo, porque él es el camino: Éste es el camino, caminad por él. Y san Agustín dice: «Camina a través del hombre y llegarás a Dios.» Es mejor andar por el camino, aunque sea cojeando, que caminar rápidamente fuera de camino. Porque el que va cojeando por el camino, aunque adelante poco, se va acercando al término; pero el que anda fuera del camino, cuanto más corre, tanto más se va alejando del término.

Si buscas a dónde has de ir, adhiérete a Cristo, porque él es la verdad a la que deseamos llegar: Mi paladar repasa la verdad. Si buscas dónde has de quedarte, adhiérete a Cristo, porque él es la vida: Quien me alcanza encuentra la vida y obtiene el favor del Señor.
Adhiérete, pues, a Cristo, si quieres vivir seguro; es imposible que te desvíes, porque él es el camino. Por esto, los que a él se adhieren no van descaminados, sino que van por el camino recto. Tampoco pueden verse engañados, ya que él es la verdad y enseña la verdad completa, pues dice: Yo para esto nací y para esto vine al mundo: para declarar, como testigo, en favor de la verdad. Tampoco pueden verse decepcionados, ya que él es la vida y dador de vida, tal como dice: Yo he venido para que tengan vida, y que la tengan en abundancia.


Del Comentario de santo Tomás de Aquino, presbítero, sobre el evangelio de san Juan
(Cap. 14, lect. 2)

4 ago 2019

Santo Evangelio 4 de agosto 2019



Día litúrgico: Domingo XVIII (C) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 12,13-21): En aquel tiempo, (…) [Jesús] les dijo: «Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes». 

Les dijo una parábola: «Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí, diciendo: ‘(…) Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea’. Pero Dios le dijo: ‘¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?’. Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios».


Creerse autosuficiente ha inducido al hombre a confundir la felicidad con formas inmanentes de bienestar material

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) 
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, a veces, el hombre moderno tiene la errónea convicción de ser el único autor de sí mismo, de su vida y de la sociedad. Es una presunción fruto de la cerrazón egoísta en sí mismo, que procede del pecado de los orígenes. Creerse autosuficiente ha inducido al hombre a confundir la felicidad y la salvación con formas inmanentes de bienestar material y de actuación social.

El desarrollo económico, social y político necesita, si quiere ser auténticamente humano, dar espacio al principio de gratuidad como expresión de fraternidad. La economía y las finanzas, al ser instrumentos, pueden ser mal utilizados cuando quien los gestiona tiene sólo referencias egoístas. La doctrina social de la Iglesia sostiene que se pueden vivir relaciones auténticamente humanas, de amistad y de sociabilidad, de solidaridad y de reciprocidad, también dentro de la actividad económica y no solamente fuera o “después” de ella. 

—La vida económica debe ser comprendida como una realidad de múltiples dimensiones: en todas ellas debe haber respeto a la reciprocidad fraterna.

De tejas abajo todo es vaciedad

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DE TEJAS ABAJO TODO ES VACIEDAD

Por Gabriel González del Estal

1.- Esto es lo que dice el libro del Eclesiastés y algo de esto, aunque en otro sentido, debió querer decir el famoso poeta español Miguel Hernández cuando escribió: “tanto penar para morirse uno”. Cuando uno ve morir a una persona, y algunos hemos visto ya morirse a muchas, comprendemos la verdad de estas frases. Las mil pequeñas aventuras y desventuras que tenemos que digerir cada día pueden desorientarnos y hacernos perder el sentido último de nuestra existencia. Todas las cosas de nuestro diario vivir son relativamente importantes, pero la única cosa realmente importante es dar el sentido verdadero a nuestro diario vivir. Nacemos y nos secamos como flor del campo y por muy largo que sea nuestro camino, siempre tiene un final. Hacer de lo pasajero una cuestión de vida o muerte es equivocar la perspectiva. Somos flechas disparadas cuando nacemos y que sólo encontrarán la diana buscada después de la muerte. Nuestro corazón va a permanecer siempre inquieto hasta que descanse en Dios. “Que este mundo es camino para el otro, que es morada sin pesar. Y cumple tener buen tino para andar este camino sin errar… Partimos cuando nacemos, andamos mientras vivimos y llegamos al tiempo que fenecemos. Así que cuando morimos, descansamos”. Sí, de tejas abajo, en este mundo, todo es vaciedad. Ya nos lo dijo bellamente nuestro gran poeta Jorge Manrique.

2.- Aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. También San Pablo lo tenía muy claro: si nos preocupamos demasiado de las cosas de aquí abajo y descuidamos las cosas de arriba nos engañamos. Nuestro cuerpo es mortal y terreno, quiere dirigirnos siempre hacia los bienes de aquí abajo: pasión, codicia, avaricia, impureza. Pero nuestra condición de personas redimidas nos exige abandonar nuestra vieja condición humana, para revestirnos de la nueva condición, la condición de hijos de Dios. Sin caer en ningún dualismo metafísico es justo afirmar que para los cristianos la vida del alma, la vida del espíritu debe ser siempre lo primero. Somos cuerpo y necesitamos el cuerpo, pero el cuerpo debe obedecer al espíritu. Son los frutos del espíritu los que nos hacen personas humanas y cristianas. Si nos dejamos dirigir por el espíritu, por el espíritu de Cristo, seremos personas libres y universales, entre nosotros no habrá distinciones impuestas por el sexo, la raza, la religión, o la condición social. Los bienes de arriba, los bienes a los que aspira el espíritu, son bienes que Dios regala a toda persona que se ha revestido de la nueva condición, que se ha renovado como imagen del Creador.

3.- Guardaos de toda clase de codicia. Pues aunque ande sobrado, su vida no depende de sus bienes. Es la misma idea que la de San Pablo y la del Eclesiastés, ahora expresada por el mismo Cristo: la vida del hombre no depende de sus bienes. Se mueren los más ricos y se mueren los más pobres. Al avaro de la parábola de este domingo no le salvaron los muchos bienes que había acumulado durante años. Ser esclavo de los bienes de aquí abajo es una necedad y una vaciedad. Claro que necesitamos los bienes para vivir y que tenemos que usar y apreciar en su justa medida los bienes de aquí abajo, pero manteniendo siempre la libertad y el desprendimiento interior, sabiendo que los únicos bienes que de verdad nos hacen ricos ante Dios son los bienes de arriba. Cada cristiano en particular y la comunidad cristiana en general debemos usar los bienes de aquí abajo con desprendimiento, generosidad y libertad interior. Una iglesia cristiana que aparezca ante el mundo demasiado preocupada por los bienes de aquí abajo no es la Iglesia de Cristo, es un antitestimonio.