3 ago 2019

Santo Evangelio 3 de agosto 2019



Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,1-12):

En aquel tiempo, el rey Herodes oyó lo que contaban de Jesús, y dijo a sus cortesanos: «Es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en él fuerzas milagrosas».
Es que Herodes había apresado a Juan y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de su hermano Filipo, porque Juan le decía que no le estaba permitido tenerla por mujer. Y aunque quería quitarle la vida, tenía miedo a la gente, porque creían que Juan era un profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías bailó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera. 

Ella, aconsejada por su madre, le dijo: «Dame, ahora mismo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista».

El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por no quedar mal con los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó degollar a Juan en la cárcel. Trajeron, pues, la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre.

Después vinieron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo, lo sepultaron, y luego fueron a avisarle a Jesús.

¡No hay amores infieles! (sobre el matrimonio)

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) 
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy vemos al Bautista ser decapitado por defender la verdad sobre el matrimonio. También hoy, los abusos legislativos —que etiquetan como "matrimonio" vivencias afectivas variopintas— deforman el rostro del amor conyugal, hasta hacerlo irreconocible para muchos. ¡La vida humana no es un experimento, ni un contrato de arrendamiento! Sólo un ámbito de fidelidad realmente sólido es adecuado para la dignidad de la convivencia matrimonial y para la educación de los hijos.

El matrimonio —instituido por Dios— es el lugar para el amor total entre un hombre y una mujer. La genuina medida de su amor es la "totalidad". Lo demás es "comercio" (donde los contratos ni obligan de "por vida" ni exigen "exclusividad"). Sólo darme por entero, sin reservarme una parte ni aspirar a una revisión / rescisión, responde plenamente a la dignidad humana. 

—Jesús, María y José: iluminad a la humanidad para defender el amor hermoso, porque casarse con el "paracaídas" del divorcio no es casarse; es, simplemente, engañarse.

Florezca en su ambiente

Resultado de imagen de personas alegres

Florezca en su ambiente

Autor: Mons. Rómulo Emiliani, c.m.f.


¿No ha visto usted florecitas que brotan entre las piedras, entre la maleza? Florecitas que brotan en los lugares más inverosímiles y que uno dice: ¿Cómo es posible que una flor como esta haya nacido en semejante lugar? Sí, ¡qué hermoso es ver como una flor puede brotar en un ambiente adverso! Quiero decirle a usted que también usted puede florecer en cualquier ambiente. No es el lugar lo que hace a la persona, es la persona la que hace el lugar. 

San Pablo escribe en Filipenses 4,11: "He aprendido a contentarme con lo que tengo. Sé andar escaso y sobrado. Estoy avesado a todo y en todo. A la saciedad y al hambre; a la abundancia y a la privación. Todo lo puedo en aquél que me conforta" Pudiéramos decir, siguiendo a Pablo: "He aprendido cómo ser rico, cómo ser pobre, cómo estar cómodo, cómo vivir bajo persecución. He vivido y he andado con Dios y he aprendido que cualquiera que sea la circunstancia en las que me encuentre, no me quejaré, sacaré el mejor provecho que pueda de ellas con confianza y esperaré a que las cosas cambien para bien." Fue en la cárcel donde Pablo escribió algunas de sus cartas más hermosas. Puede ser que usted esté rodeado de circunstancias que quisiera que no existieran…pero allí están. Pues usted puede florecer en ese ambiente, como esa florecita que fue creciendo entre las piedras. 

Hay una historia muy interesante del Doctor Robert Schulzer. En Persia existe la famosa mina de Golcanda. De ella proviene el Diamante de Coginor que está engarzado en la corona de Inglaterra y el Diamante de Orloff que está en la corona de Rusia. Pues había una vez, en Persia, un hombre llamado Alí Hafeth. Era granjero y estaba satisfecho con su suerte. Tenía esposa e hijos. Se consideraba un hombre feliz hasta que un día llegó un sacerdote del Oriente y comenzó a hablarle acerca de algo extraño que aquel hombre llamaba diamante. "Brillan como millones de soles. Son la cosa más hermosa del mundo", le comentó el sacerdote. De pronto Alí Hafeth comenzó a sentirse descontento con lo que tenía. Le preguntó al sacerdote: ¿Dónde se pueden conseguir esos diamantes? El sacerdote le dijo: "Dicen que es posible encontrarlos en cualquier parte del mundo. Busca un arroyo claro que corra por entre arenas claras rodeadas de montañas y allí encontrarás diamantes". Viajó por toda Palestina, luego por el Valle del Nilo hasta que llegó a los Pilares de Hércules, la entrada a España. Buscó las arenas blancas, las altas montañas pero no encontró diamantes. Ya habían pasado años cuando llegó a España totalmente arruinado, e incapaz de comunicarse con su familia. En un arranque de desesperación y de total sentido de fracaso se tiró al mar y se mató. 

Mientras tanto, el hombre que había comprado su granja, descubrió una extraña roca negra mientras daba de beber a su camello. Llevó la piedra a su casa, la puso sobre la chimenea y no se acordó más de ella. Un día el sacerdote entró a su casa, vio la piedra, alcanzó a deslumbrar un rayo luminoso de color que partía por una hendidura de la piedra y le dijo al hombre. "Es un diamante. ¿Dónde lo hallaste? El granjero le contestó: "Lo hallé en las frescas arenas del arroyito de agua clara en donde doy a beber a mi camello". Juntos salieron corriendo tan rápido como le permitían sus pies; marcharon hacia el arroyo, cavaron y encontraron diamantes. Este descubrimiento dio pie a lo que luego se convirtió en la Mina de Diamantes de Golcanda, la mina de diamantes más grande del mundo. 

¡Qué curioso! Los diamantes había estado todo el tiempo allí en el fondo de la propiedad de Alí Hafeth. En no los había visto y perdió su vida en una búsqueda infructuosa. ¿No será ese el caso suyo? Usted puede perder su vida buscando y persiguiendo placeres, fama, riquezas, viajando por todas partes. Todo en un esfuerzo por hallar la felicidad, pero la felicidad puede estar a sus pies en el ambiente donde está. Florezca allí en donde le tocó estar porque allí hay una mina de diamantes debajo de sus pies. Porque donde quiera que usted esté, allí está Dios y donde quiera que esté Dios, hay planes hermosos. No es el lugar lo que hace a al persona, es la persona la que hace el lugar. 

¡Cuánta gente se queda de su matrimonio, de su familia, de sus hijos, de sus padres, de su ciudad, de su pueblo, de su trabajo! Y están siempre deseando otra cosa, añorando otros ambientes, otras personas, otras circunstancias. ¡Qué tristeza y qué dolor! Siempre quejándose de lo que tienen. No gana nada con eso. Usted puede florecer en el ambiente en que le tocó estar. No depende de las circunstancias, depende de USTED. ¡Usted está sentado en una mina da diamantes!. 

Yo he conocido personas que en circunstancias muy difíciles han florecido y son un auténtico jardín de Dios. Son alabanza de la gloria de Dios. Es la persona la que hace el éxito y construye un futuro maravilloso. 

¿Dónde nació Ghandi? ¿Dónde desarrolló su vida? En ambientes de ciudades y aldeas pobres de la India. ¿Dónde nació Jesús? En Belén, en una cueva y vivió parte de su infancia en los ghettos judíos de Egipto. Mucha gente grande ha nacido en lugares pequeños y han desarrollado su vida en ambientes pobres. No es donde estamos sino lo que somos. Si usted piensa en las posibilidades escondidas y latentes que están en su ambiente y hace un recuento de todo aquello positivo que está allí y de todo aquello que usted puede usar para superarse, se dará cuenta de cosas increíbles. Verá que allí usted puede florecer. Mire las posibilidades que tiene en este mismo instante a sus pies; hay hectáreas de diamantes esperando ser hallados por usted. Diamantes de gozo, de felicidad y de metas en su vida. Lo que necesita para descubrir todo eso es una actitud dinámica y positiva. 

Apóyese confiadamente en Dios y verá como florecerá, no importa donde. Todo depende de cómo usted se enfrente a la vida. Usted puede estar seguro que Dios quiere que cada flor florezca, que cada semilla brote, que cada persona experimente gozo y también usted está incluido en el programa de Dios. Florezca allí donde la ha tocado estar y no se olvide, ¡Con Dios usted es…INVENCIBLE! 

                       

2 ago 2019

Santo Evangelio 2 de agsoto 2019



Lectura del santo Evangelio según san Mateo
(13,54-58):

En aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban: «¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos? ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es María su madre, y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? ¿No viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?»

Y se negaban a creer en él. 

Entonces Jesús les dijo: «Un profeta no es despreciado más que en su patria y en su casa».

Y no hizo muchos milagros allí por la incredulidad de ellos.


La nueva evangelización: necesidad de redescubrir la fe

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) 
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, sucede a menudo que los cristianos se preocupan mucho por las consecuencias sociales, culturales y políticas de su compromiso, al mismo tiempo que siguen considerando la fe como un presupuesto obvio de la vida común. Pero, en realidad, este presupuesto no sólo no aparece como tal, sino que incluso con frecuencia es negado.

Necesitamos redescubrir el camino de la fe. No podemos dejar que la sal se vuelva sosa y la luz permanezca oculta (cf. Mt 5,13-16). Como la samaritana, también el hombre actual puede sentir de nuevo la necesidad de acercarse al pozo para escuchar a Jesús, que invita a creer en Él y a extraer el agua viva que mana de su fuente (cf. Jn 4,14). Debemos descubrir de nuevo el gusto de alimentarnos con la Palabra de Dios y el Pan de la vida, ofrecido como sustento a todos los que son sus discípulos (cf. Jn 6,51).

—Creer en Jesucristo es, por tanto, el camino para poder llegar de modo definitivo a la salvación.

¡Exprese su Amor!

Resultado de imagen de abrazo de perdon

¡Exprese su Amor!

Autor: Mons. Rómulo Emiliani, c.m.f.


El amor es algo de lo que estamos hambrientos; algo que deseamos con vehemencia y que pedimos a gritos. Todos necesitamos aprecio, cariño, que nos demuestren el amor que nos tienen - en una palabra - NECESITAMOS SER AMADOS. 
Cuanta gente hay en este mundo clavados en la cruz de la soledad y que necesitan se les demuestre el aprecio, el amor. No creo que podamos regalar a otros algo que no poseemos; no creo que podamos dar un amor verdadero hasta no encontrar la forma de obtener un poco de amor verdadero. Y la fuente del amor es Dios. 

Por eso mi hermano, vamos hoy a señalar dos cosas fundamentales en el ser humano que debe regir su comportamiento y su inter-relación con los demás: REPRIMIR - Es necesario que en la vida seamos dueños de nosotros mismos, de nuestras emociones, de nuestros instintos. Debemos reprimir todo aquello que pueda hacer daño a los demás. EXPRESAR - Lo bueno que sentimos, lo bueno que vivimos. Sin embargo, reprimimos nuestros mejores sentimientos - reprimimos lo bueno y expresamos lo malo, de tal manera que aparecemos como fríos e indiferentes en lo que a amor se refiere. Y esto produce frustración. 

El amor y sus derivados deben tener abundantes oportunidades para manifestarse pues solo así podemos crecer como Dios quiere. No ahogue lo bueno, exprese el amor, reprima el odio, las críticas, etc. ¿Por qué no encender fuegos de amor en el corazón? 

Una mirada amistosa es como un rayo de luz que rasga las tinieblas de un alma cuya angustia no sospechamos siquiera. Cuando expresamos el amor profundo a los demás experimentamos un gozo profundo e inenarrable. Recuerde que no solo de pan vive el hombre. Necesita el amor. 

Permíteme hacerle una pregunta - ¿Expresa usted en su casa el amor que le tiene a sus familiares? ¿Expresa el amor que tiene por dentro? En muchos hombres no se expresa el amor; hay témpanos de hielo y como consecuencia muchos niños crecen inválidos en el alma - huérfanos de amor. No se expresa el amor porque se piensa que es una debilidad o sencillamente no saben como expresarlo, tienen incapacidad de amor, pero piense que Jesús expresaba sus sentimientos - El no los reprimía - "Dejad que los niños vengan a mí". Los abrazaba. Sentía compasión por los enfermos. Lloró ante las puertas de Jerusalén. 

Exprese su amor ahora que está a tiempo; en su casa, en el trabajo, en la calle. Mucha gente se cree inútil, sin embargo una mirada, una palabra - el toque de amor - puede cambiar esa vida. Hoy es el día, exprese el amor, conviértase en el poeta del amor y sea feliz. No desprecie las oportunidades para expresar el amor - reprima el egoismo, el odio. Dígale al mundo que lo ama. VIVA EL AMOR, VIVA LA VIDA AMANDO. Deje que su vida sea como un río de agua viva y que las gentes puedan beber de ese manantial. Exprésese positivamente y recuerde que Dios expresó su amor de mil maneras, sobre todo en la Cruz de Jesucristo, que murió por amor a usted. ¡Y con El, usted es Invencible! 


                       

1 ago 2019

Santo Evangelio 1 de agosto 2019



Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,47-53):

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?» Ellos les contestaron: «Sí.» Él les dijo: «Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.»
Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.


Lo "nuevo" y lo "viejo" en la Iglesia

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) 
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy la historia corre a una velocidad meteórica: en un solo día se descubren y producen más cosas que "antes" en un siglo. ¿Y la Iglesia? Es una familia que tiene su "patrimonio cultural". Sin dejar de ser ella misma, está llamada a la "dinámica de la fidelidad": una comprensión actualizada (cosas "nuevas") del perenne tesoro de la Revelación (cosas "viejas").

Es necesario que la doctrina —verdadera e inmutable— a la que se debe prestar fielmente obediencia, se profundice y exponga según las exigencias de nuestro tiempo. En efecto, una cosa es el "depósito de la fe", es decir, las verdades que contiene nuestra venerable doctrina, y otra distinta el modo como se enuncian estas verdades, conservando a la vez el mismo sentido y significado. 

—Señor, te pido luz particularmente para el Papa y los Obispos. Ellos son los administradores de los misterios de Dios y los principales responsables de esta exigente "síntesis de fidelidad y dinamismo", que debe vivir todo tu Pueblo.


¿Es Usted una Persona Libre?

Resultado de imagen de feliz en el campo

¿Es Usted una Persona Libre?

Autor: Mons. Rómulo Emiliani, c.m.f.



Quizá la pregunta le parezca chocante, porque usted es una persona que siempre hace lo que le parece, lo que le da la gana y por eso es libre. O usted considera que no es libre, porque tiene un papá autoritario que no le deja llegar a la casa cuando usted quiere o un jefe que está vigilándolo y le cae encima por cualquier tontería. Por lo tanto no es libre. 

Pues permítame hablarle un poco de lo que significa la palabra libertad. Jesús dijo que la verdad nos haría libres. Y desde el evangelio es libre la persona que opta por escoger el bien, hacer el bien. Descubriendo la verdad, la hermosura de los valores, se lanza con todo su ser a la consecución de esos valores, a su apropiación. Y para eso deja a un lado todo lo que obstaculiza o impide alcanzar sus ideales nobles. 

Libre fue aquel joven que impactado por la miseria de los leprosos africanos, al acabar su carrera de medicina, renunció a muchas comodidades, fue a África y trabajó para ellos, organizó un gran hospital y se convirtió en el salvador de muchos hombres y mujeres enfermos. Libre es aquel joven que viendo las consecuencias nefastas de la droga en muchos amigos, dice no a la droga, se mantiene firme, porque se ama y no quiere destruirse y no le importa lo que le digan sus supuestos amigos. Libre es aquella otra muchacha que rompiendo prejuicios ridículos familiares, se enamora y se casa con un joven de condición social inferior y es feliz. Libre es el que descubriendo la riqueza y la grandiosidad de los valores, rompe con ataduras y se lanza decidido a experimentar eso que es bueno. Aquel muchacho que renunció a una prestigiosa carrera escogida por su padre millonario y se lanzó a estudiar Bellas Artes, porque su deseo era ser un gran pintor. Pasó mucha hambre, penalidades, pero realizó su ideal: ser pintor. Actualmente enriquece con su arte el depósito cultural de su país. 

Libre no es el que hace lo que le da la gana. Tampoco lo es, el que se mueve movido por sus instintos, impulsos o el que actúa motivado por los prejuicios. Libre es el que toma posesión de sí mismo, se convierte en dueño de sus actos, actúa movido por la razón, por sus ideales y que da cuenta de sus actos con responsabilidad. No es libre el que actúa simplemente por apasionamiento, por criterios subjetivos. No es libre el que se mueve empujado por las corrientes subterráneas de su zona irracional, sino el que es capaz de sujetarse firmemente a razones profundas, criterios hondos y puede dominarse interiormente y producir acciones que contribuyan a hacer realidad sus ideales. 

No es libre el que se ata a prejuicios raciales: "Ser blanco es superior". O prejuicios sociales y económicos: "Ser de la clase alta es signo de perfección". O prejuicios religiosos: "Ser de mi religión es señal de salvación... los demás se condenan". O prejuicios políticos: "Los de mi bando o partido político tenemos toda la verdad, somos los buenos, los únicos que salvaremos al país". Eso no es ser libre. Porque el que es libre vive en la verdad. Y la verdad nos dice que en todas las clases sociales hay gente maravillosa; que el color de la piel no significa nada en cuanto a tener una personalidad auténtica. Que en todos los partidos políticos hay gente buena, honrada, capaz. Y que no pertenecer a nuestra religión no es señal de condenación para los otros. Ser libre significa vivir sin prejuicios. Los fanáticos, los que marcan una línea férrea y ponen a unos y otros separados, señalando a unos como los santos o los buenos y a otros como los diablos, esos no solamente no son libres, sino que son peligrosos. El fanatismo religioso ha ocasionado millones de muertos en la historia y el fanatismo político ha ocasionado guerras civiles espantosas. 

Vuelvo a preguntarle si usted es libre. Porque Jesús nos quiere dar la libertad de los hijos de Dios. Él quiere que actuemos como Él que no le importó el qué dirán de los esclavos de prejuicios que se escandalizaban, porque lo veían comer en casa de publicanos o curar en sábado o dejarse rodear de gente considerada mala. Él dijo que el médico viene a curar a los enfermos. Vino a buscar la oveja perdida. Pero eso era visto como algo malo por los legalistas. Pidámosle la libertad, que es un don de Dios, al Señor Jesucristo. Y no se olvide, ¡CON ÉL, USTED ES INVENCIBLE A LOS PREJUICIOS! 


                       

31 jul 2019

Santo Evangelio 31 de julio 2019



Día litúrgico: Miércoles XVII del tiempo ordinario

Santoral 31 de Julio: San Ignacio de Loyola, presbítero

Texto del Evangelio (Mt 13,44-46): 

En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, (…) va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel. También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas, y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra».


Parábolas del "tesoro" y de la "perla" (el Reino de Dios)

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI) 
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy escuchamos de Jesús —por enésima vez— que el Reino de los Cielos "es semejante a…". En efecto, Dios y su Reino son realidades muy ricas, muy grandes y, para aproximarnos a ellas con palabras humanas, Jesucristo se sirve de un amplio abanico de comparaciones. Sólo aceptando todo el conjunto de comparaciones podemos acercarnos al mensaje de Cristo. 

La "soberanía de Dios" es una realidad "misteriosa". Se presenta discretamente (como la "levadura") ante la historia, pero es determinante y de gran valor: vale la pena dejarlo todo por este Reino. Es el tesoro enterrado en el campo: quien lo encuentra lo vuelve a enterrar y vende todo lo que tiene para poder comprar el campo, y así quedarse con el tesoro. Una parábola paralela es la de la perla preciosa: quien la encuentra también vende todo para hacerse con ese bien, que vale más que todos los demás.

—Señor, Rey mío, ayúdame a desprenderme de "cosas" para dar espacio a tu soberanía.